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Eduardo Zamácola (Acotex): «España tiene una forma de vivir que al final animará a la gente a seguir saliendo a la calle a comprar»

Eduardo Zamácola es el presidente de la Asociación Empresarial del Comercio Textil, Complementos y Piel (Acotex), un sector que está sufriendo duramente las consecuencias de la crisis provocada por la COVID-19. La bajada de las ventas suma un 39,2% en los primeros seis meses del año, según el barómetro mensual que publica esta patronal.

Zamácola nos cuenta que en un futuro incierto el sector textil tiene por delante el reto de continuar con un cambio de estrategia que ya había iniciado antes de la pandemia y, al mismo tiempo, recuperar la confianza del consumidor.

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Según el barómetro de Acotex, en el mes de mayo las ventas cayeron un 72,6% (tienda física y online) y en junio experimentaron una pequeña recuperación hacia el fin del confinamiento. ¿Cuál es el balance del primer semestre del año?

Los datos son catastróficos en cuanto al porcentaje de caídas de los seis primeros meses del año. En el mes de enero y febrero ya habían descendido las ventas con respecto al mes anterior, una situación que no es muy positiva teniendo en cuenta que las cifras corresponden a un periodo de rebajas. Empeoró en marzo con el cierre total de las tiendas el día 14 y fue terrible en abril, cuando nuestro sector solo vendía a través del canal online. En mayo hubo una ligera recuperación y en junio, cuando ya se empezaron a levantar las restricciones, se registró una caída de casi el 26%. Hemos registrado un acumulado de alrededor del 40% de caída entre el 1 de enero y el 30 de junio.

¿Qué porcentaje de tiendas del sector textil ha retomado su actividad?

Calculamos que alrededor del 15% de los establecimientos no ha abierto sus puertas y no las volverá a abrir, y esto afecta tanto a pequeños comercios como a grandes empresas. En el caso de estas últimas, hay cadenas que han limitado el número de aperturas. La situación derivada del coronavirus ha sido el colofón para el redimensionamiento que estaban llevando a cabo en los últimos años tras la expansión brutal que hubo entre el año 2000 y 2008.

Calculamos que alrededor del 15% de los establecimientos no ha abierto sus puertas y no las volverá a abrir. Y esto afecta tanto a pequeños comercios como a grandes empresas.

Eduardo Zamácola Presidente de Acotex

¿Quiere decir que la crisis ha afectado por igual a todo tipo de empresas del sector?

Nosotros representamos al comercio grande, mediano, pequeño, online y offline. No hay un patrón de comportamiento que defina un modelo exitoso. En los últimos años me he encontrado con grandes cadenas que han salido a concurso de acreedores y con multimarcas de hombre, un sector que estaba desapareciendo, que están funcionando fenomenal.

Saber afrontar una situación complicada como la que estamos viviendo tiene que ver más con un estilo de gestión que con un tipo de formato de tienda. Ese estilo de gestión marca la diferencia si se quiere llegar a un determinado cliente y en el que es fundamental la obtención del dato y su uso adecuado. Con el big data aprendes a relacionarte con tu cliente y a darle lo que tú crees que está esperando.

¿Qué problemas arrastraba el sector textil antes de la pandemia? ¿Hay un replanteamiento de estrategias?

Uno de ellos ha sido ese sobredimensionamiento de la red comercial que mencionaba antes. En los últimos años el sector textil estaba modificando su umbral y había, por así, decirlo dos formatos de gestión. Por un lado, el que va a volumen y quieren promociones o precios bajos porque buscan una mayor rotación. Y, por otro, el de la gran mayoría de los comercios, que van a margen y quieren crear una marca que sea atractiva, aspiracional y que la gente esté dispuesta a comprar a full-price.

La pandemia del coronavirus ha acelerado la digitalización de las empresas textiles en el uso del big data para tener información relevante del cliente y ofrecerle lo que necesita.

Eduardo Zamácola Presidente de Acotex

Para conseguir esto, la marca se tiene que trabajar mucho y dotarla de unos atributos determinados para que sea atractiva. Es un trabajo que lleva tiempo y que pasa por digitalizarse. Cuando hablo de digitalización no se trata de poner iPads en las tiendas, me refiero al uso del big data para tener información que sea relevante y ofrecer servicio a los clientes de forma efectiva. Esto es algo que se está acelerando durante la pandemia, como también está ocurriendo con la relocalización de las producciones. Antes nos íbamos sudeste al asiático a comprar y a fabricar, y ahora estamos viendo que hay mucha más flexibilidad si lo haces en local, aunque sea más caro.

Con la apertura de las tiendas se adelantaron las rebajas de la temporada de verano. ¿El consumidor sigue reticente a la compra?

Hay que reconocer que en los últimos años, desde 2012 que se liberalizaron, ese efecto llamada del periodo de rebajas se ha diluido. Ya no nos encontramos con la gente esperando para entrar corriendo cuando abren las puertas de los establecimientos porque se hacen promociones a lo largo de toda la temporada. También es verdad que utilizamos esa fecha del 1 de julio y el 7 de enero, en principio, para que haya un atractivo adicional.

Se está produciendo un cambio en la relocalización de las producciones. Antes nos íbamos sudeste al asiático a comprar y a fabricar, y ahora estamos viendo que hay mucha más flexibilidad si lo haces en local, aunque sea más caro

Eduardo Zamácola Presidente de Acotex

Este año hubo un intento, que lideramos nosotros, de entendernos entre todos para retrasar las rebajas al mes de septiembre. Al haber perdido las ventas de la primera temporada, y teniendo en cuenta que España tiene una climatología privilegiada que hace que haga bueno en octubre y noviembre, planteamos esa posibilidad. Lamentablemente, no salió.

El resultado ha sido pobre. No es una cuestión de que las promociones no sean atractivas; es una consecuencia de la situación que estamos viviendo en el país. Primero, porque la gente teme a los rebrotes; segundo, está asustada por si un artículo le puede infectar; tercero, ha desaparecido el hábito de dar una vuelta por la tienda, picotear y ver qué se compra, y, además, la situación económica es complicada y los clientes prefieren no gastar mucho por lo que pueda ocurrir en los próximos meses.

Las restricciones a la movilidad en todo el mundo y la bajada del turismo también habrá tenido un impacto negativo.

Que no venga el turismo es un freno más para la recuperación del sector. Ahora mismo deberíamos estar liquidando la temporada de verano con las rebajas y con la llegada del turismo. Además, el turista también adquiere la ropa de la temporada de invierno antes de volver a su país. Sin este consumidor, es complicado reactivar el sector.

¿Qué medidas piden para incentivar el sector del textil y reactivarlo?

Le pedimos al Gobierno que elabore un catálogo de medidas efectivas, pero primero trabajando exoneraciones, tasas, tributos, impuestos… Como una reducción del tipo impositivo del IVA, por lo menos durante el periodo de recuperación. También solicitamos otorgar liquidez a las empresas, pero no a través de créditos ICO, porque el problema es que el comercio ya está tremendamente endeudado y no podemos enredarnos más. Y, por supuesto, que se prolonguen los ERTE por causa de fuerza mayor hasta el 31 de diciembre, o incluso ya están hablando del mes de marzo del año que viene. Por último, habría que contemplar que la transmisión de ERTE por causa de fuerza mayor a ERTE por causas productivas sea automática, porque si no volveremos a colapsar el SEPE. Ahora mismo el comercio no está preparado para un periodo de consultas.

¿Ve fácil recuperar la confianza del consumidor para que vuelva a las tiendas o cree que permanecerá el canal online?

El online es entre el 8% y el 10% de la venta total del sector textil; el resto es tienda física. Al igual que ha ocurrido con el teletrabajo, que en tres meses se ha acelerado su adopción, ha aumentado el número de compradores a través de internet. Esto ha provocado que todos nos pongamos las pilas y mejoremos nuestro servicio online, pero no creo que el crecimiento en el sector textil sea apabullante. Si pasamos del 15% estamos hablando de un aumento del 50 % del comercio online y en unos años estaremos ahí. Pero España tiene una climatología y una forma de vivir que al final animará a la gente a seguir saliendo a la calle a comprar. Y eso creo que volverá.

Imágenes I Acotex, Freepix/Rawpixel

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