Un ejemplo de acoso laboral entre compañeros de trabajo

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Claves para saber si sufres acoso laboral y qué hacer

Que, en ocasiones, el trabajo es estresante y hace que cambie nuestra forma de sentir y afrontar los problemas es una realidad de nuestro siglo. Pero la situación cambia mucho si ese estrés viene derivado de actitudes negativas y no tolerables hacía el propio trabajador. Esto es lo que se conoce como acoso laboral o mobbing.

Se trata de una situación que tiene que prolongarse en el tiempo de forma sistemática y constante y que siga un objetivo claro: dañar o, incluso, acabar con la reputación y autoestima de un trabajador, logrando su aislamiento dentro de la empresa; y finalmente conseguir que la víctima deje su puesto de trabajo sin tener que despedirle.

Cuando una persona sufre acoso laboral, teniendo en cuenta que se suele tratar de un proceso que pasa por varias fases (que después explicaremos), también desarrolla problemas de autoestima, emocionales y de salud mental, que se unen al desgaste físico y el estancamiento de su carrera profesional.

¿Qué es el acoso laboral o mobbing?

El acoso laboral es un término reconocido a nivel jurídico y bien acotado. Si acudimos a su definición, asentada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el acoso laboral o mobbing es: “Determinada acción verbal o psicológica puesta en práctica sistemática y persistentemente para humillar, ofender o amedrentar a una persona en el entorno laboral”.

Y aquí está la clave. Todo se asienta en tres puntales: que sea continuo, con intención de dañar y que el acoso provenga por una persona de la misma empresa, ya sea superior, compañero o subordinado.

Además, a nivel jurídico existen diferentes tipos de acoso laboral, dependiendo del objetivo de este ataque hacia el trabajador, normalmente conseguir que sea éste el que deje su empleo y no tener que despedirle, con las garantías que eso conlleva, y dependiendo de la persona de la que provenga y de qué nivel ocupe la víctima dentro del organigrama empresarial.

Una trabajadora sufre las consecuencias psicológicas del acoso laboral.

Por eso, se debe diferenciar entre:

  • Bossing o acoso vertical descendente: Cuando es el jefe o superior directo el que acosa al trabajador. En este caso siempre hay un componente de superioridad o poder que se aprovecha.
  • Acoso vertical ascendente: Cuando el acosador tiene una posición inferior a la posible víctima. Siempre mirando los rangos y el organigrama de la empresa.
  • Acoso horizontal: Tanto acosador como acosado ocupan rangos iguales.
  • Burnout: Cuando existe una atención afectiva desproporcionada hacía una persona. También recibe el nombre de Síndrome de Desgaste Profesional o Síndrome de estar Quemado.

Se produce cuando un empleado nota que existe mucha diferencia entre sus ideales y lo que hay en realidad en su ambiente de trabajo. Se produce sobre todo en puestos de trabajo en los que se necesita mucha interacción social, atención al cliente o en el sector de los cuidados.

  • Boreout: Este tipo de abuso laboral aparece cuando la persona tiene falta de afecto en su empresa o sufre de aburrimiento crónico ya sea por falta de tareas asignadas, o porque el trabajo que se ocupa es muy insatisfactorio para la persona.

Puede producirse por una falta extrema de relaciones sociales o por que la empresa no ha conseguido motivar o desafiar a sus empleados con el trabajo asignado.

  • Acoso físico o sexual. Cuando una persona con cargo superior al de la víctima solicita a esta cualquier tipo de favor sexual a cambio de una mejora en sus condiciones laborales.

¿Cómo saber si estoy sufriendo acoso laboral?

¿Cómo puedo frenar el abuso laboral?

Puede llegar a ser muy complicado que un trabajador identifique que la situación que está viviendo es, realmente, de acoso laboral. Muchas veces no somos capaces de identificar lo que sentimos, en otras ocasiones, el estado mental y emocional hacen que la persona no sea capaz de dar el paso y reconocer lo que le está ocurriendo en la oficina.

Otras veces, el acoso laboral se sufre en privado. Es habitual que el acosador use su poder, posición y la soledad o privacidad para llevar a cabo el abuso, sin testigos.

Pero, si vives una sobrecarga excesiva de trabajo, sientes que tus compañeros o superiores entorpecen tu labor profesional de forma explícita, sufres un cambio de tareas o de posición de forma abrupta o te sientes incómodo de forma sistemática; deberías hacerte la pregunta: ¿estoy sufriendo acoso laboral?

Para que sea más fácil identificar esta situación, explicamos las cuatro fases por las que se suele pasar cuando se vive acoso laboral en una empresa.

Las Fases del acoso laboral

  1. Fase de conflicto: Tener un conflicto en el ámbito laboral es algo habitual. Siempre puede haber disparidad de criterios a la hora de desarrollar un proyecto, pero deben ser puntuales y que no afecten a tu rendimiento.

Si este conflicto no es puntual, sino que se alarga en el tiempo y se cronifica, sí podríamos hablar de abuso laboral.

  1. Fase de mobbing o de estigmatización: El acosador comienza un hostigamiento contra la víctima que se alarga en el tiempo. ¿Su objetivo? Es doble: conseguir minar la autoestima del trabajador y apartarle del resto de compañeros de oficina. Es la fase más larga del acoso laboral.

  2. Fase de intervención desde la empresa: Las personas competentes dentro de la organización conocen el acoso laboral.
  3. Fase de marginación o exclusión de la vida laboral: En caso de no acabar con el acoso laboral, se pueden dar varios casos, aunque los más comunes son: el trabajador deja su empleo o se acoge a una baja laboral o la empresa prescinde de los servicios del mismo. Aunque también son muchos los casos en los que la persona aguanta el abuso laboral en su puesto.


¿Dónde puedo pedir ayuda para frenar el acoso laboral?

Ejemplo de acoso laboral vertical, entre compañeros de igual rango.

Una vez el trabajador es consciente de que es una víctima de acoso laboral, debe de ponerlo en conocimiento de la empresa y es entonces cuando se iniciará un proceso para que éste se defienda, a él y sus derechos.

Lo primero es conocer el protocolo de actuación ante casos de acoso laboral en la empresa en cuestión. Después, se debe denunciar lo ocurrido ante el representante competente, al Comité de Seguridad y Salud de la empresa y ante la directiva.

En caso de que estas medidas no fueran suficientes, se puede acudir tanto a la Inspección de Trabajo como a los tribunales mediante procedimiento civil o penal. Pero para ello, primero, se debe recopilar pruebas y posibles testigos.

Imágenes | Adobe Stock

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