¿Pueden pagarme menos por mi trabajo según donde viva?

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Hace unos meses se desató una polémica laboral en Estados Unidos en empresas tecnológicas: ¿debería un trabajador ganar menos si vive en un lugar con un coste de vida más asequible? La pregunta surge cuando varias compañías tecnológicas fomentan el teletrabajo para ahorrarse costes asociados al alto precio de la vivienda en entornos como Silicon Valley. ¿Podría llegar esta tendencia a los autónomos y trabajadores españoles?

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Durante los últimos años la digitalización y la diversificación de los autónomos han sido apuestas para mantener la actividad, aunque la crisis de la COVID-19 ha mostrado nuevos retos. Con el objetivo de ayudar a los autónomos, la iniciativa #AhoraMásCerca, de Orange Empresas espera convertirse en un punto de encuentro donde compartir inquietudes y consejos sobre digitalización.

¿Por qué los trabajadores tecnológicos ganan más en ciertos lugares?

Silicon Valley en Estados Unidos, Hong Kong en el sur de China y el dipolo Madrid-Barcelona en España son regiones con una oferta limitada de suelo pero con una demanda creciente debido a las oportunidades laborales y las condiciones de los servicios urbanos (sanitarios, de ocio, de calidad de vida), lo que hace que aumente el coste del suelo y, por tanto, los salarios.

En España, la ciudad que más empleo demanda es Madrid, según el ‘Informe Anual InfoJobs ESADE 2019’, y es también donde más se paga por el talento. Parte de ese coste deriva de la falta de vivienda. Se estima que los madrileños tienen que destinar el 55,7% de su salario bruto mensual al pago del alquiler, lo que obliga a las empresas a pagar más en concepto de renta.

Hong Kong y silicon Valley: se ha iniciado el éxodo

En otras ciudades se ven datos similares, aunque pocas llegan a extremos como Hong Kong o Silicon Valley. En el valle, el problema de la falta de viviendas es conocido desde hace tiempo. Al no construir casas, las empresas se ven forzadas a pagar salarios mucho más elevados por tener cerca a estos trabajadores. Por eso Google invertirá 250 millones de dólares en edificar.

Hong Kong es un caso especial, debido, en parte, a su crecimiento acelerado. Pese a ser la ciudad con más rascacielos del mundo, es incapaz de satisfacer la demanda de los que quieren vivir allí. El resultado es un metro cuadrado a 16 755 € y compañías tecnológicas invirtiendo fortunas para que sus trabajadores se queden donde están.

Estas presiones económicas han hecho que decenas de grandes empresas hayan cambiado la ubicación de sus sedes. Miami (Florida) y Austin (Texas) han sido los destinos elegidos por empresas como Redwood City, Palantir y Hewlett Packard Enterprise. Aunque las decisiones estratégicas de las empresas son secreto, los analistas financieros apuntan a “un juego a largo plazo para ayudarlos a pagar a los trabajadores relativamente menos donde el costo de vida es más bajo”.

¿Puede llegar este fenómeno a España?

En España, el modelo de trabajadores digitalizados es cada vez más parecido al estadounidense y se desplaza rápido hacia la ‘freelancería’, por lo que cabe preguntarse si este comportamiento podría llegar al país. Esto se traduciría en empresas tecnológicas desvinculándose de centros productivos como Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia, etcétera, buscando trabajadores en lugares remotos y ofreciendo pagos más bajos. ¿Podría esto hacer que bajen los salarios?

Para aquellos que trabajen por cuenta ajena, en España no es posible que la empresa, de forma unánime, reduzca el salario del trabajador al cambiar este de ubicación. Sí puede ocurrir que al cambiar de puesto de trabajo o ubicación también se modifiquen algunas prestaciones del contrato, como las dietas, pero no se puede reducir el salario de un teletrabajador con base en un cambio de domicilio de este porque eso implicaría un cambio sustancial de las condiciones de trabajo.

Sin embargo, para los autónomos digitalizados esta realidad podría llegar mucho antes, al competir directamente con otros autónomos ubicados en emplazamientos más asequibles que puedan ofrecer un servicio equivalente a un menor coste. El teletrabajo traerá sin duda un ambiente laboral más competitivo y global, pero también más lleno de oportunidades para quienes sepan adaptarse a tiempo.

La digitalización dirigida a la deslocalización

#AhoraMásCerca es una iniciativa de Orange Empresas que busca ayudar a empresarios y autónomos a aprovechar el potencial de las nuevas tecnologías. Si bien una descentralización del talento podría perjudicar a priori a aquellos trabajadores que actualmente residan en núcleos urbanos caros (especialmente si se han atado con una hipoteca) puede suponer un balón de oxígeno para otros.

Nannyfy ha sido una de esas empresas que ha sabido transformar su actividad, convirtiendo una ocupación completamente presencial en un negocio digital que poder realizar a distancia. Gracias a este giro, resultado inesperado de la pandemia de COVID-19, futuros trabajadores de la compañía podrían acceder a la misma sin importar la distancia física.

Digitalizar los negocios ya era relevante antes del coronavirus, pero tras su aparición se ha vuelto imprescindible. Lo mismo ha ocurrido con la diversificación de los negocios: históricamente siempre ha sido recomendable “no poner todos los huevos en la misma cesta”, como reza el refrán; pero en la actualidad conviene disponer de más de un recipiente, siguiendo la metáfora.

¿Cobrar menos por vivir más lejos? Una peligrosa espiral

Todo lo anterior, acompañado con el auge del teletrabajo que se ha visto durante 2020 y que probablemente siga durante 2021, ha puesto una cuestión sobre la mesa: ¿y si se paga menos a los trabajadores porque ya no necesitan tanto dinero? Esta fue la propuesta de Mark Zuckerberg, que hizo virar su política de contratación: de pagar 10.000 dólares por vivir junto a la empresa a lo contrario.

Como se adelantaba, esta maniobra es inteligente desde el punto de vista de la contabilidad empresarial, y tendrá beneficiados inmediatos para aquellas personas que empiecen a teletrabajar en remoto desde ubicaciones más asequibles. Sin embargo, puede ser peligroso hacer que el coste de la vida en una métrica que determine el salario.

A finales del siglo pasado la manufactura se trasladó de países ricos como España a países entonces pobres como China, haciendo en la práctica imposible fabricar en determinadas ubicaciones al ser los salarios locales demasiado elevados. Si este modelo se repite con el talento cualificado se corre el riesgo de entrar en una espiral de precios decrecientes con base en la deslocalización.

AHORA MÁS CERCA

Autónomos y pequeñas empresas han tenido que adaptarse al nuevo contexto que ha marcado la aparición de la COVID-19. Esto ha supuesto para ellos un reto, pero también una oportunidad. Orange quiere contar sus historias y, por eso, lanza Ahora más cerca, un espacio en el que comparte testimonios y entrevistas personales con esos emprendedores que han demostrado un enorme poder de adaptación. El encargado de dar voz a todos ellos es el periodista y economista Javier Ruiz que, además, realiza un análisis económico del sector al que pertenecen. Junto a él, descubriremos qué nuevas opciones han aparecido, mientras recibimos las recomendaciones del experto para sacar el máximo partido a un negocio. Conoce más historias es orangecontunegocio.com.

Imágenes | iStock/pedrojperez, iStock/SpVVK, iStock/Prostock-Studio

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