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Paridad euro-dólar: qué implicaciones tiene para las empresas españolas

El pasado 12 de julio, el tipo de cambio entre el euro y el dólar alcanzaba la paridad por primera vez en 20 años. Aquella fue la última vez en la que la moneda europea superó a la americana.

Esta situación tiene fuertes implicaciones para las empresas españolas, sobre todo para las que comercian a nivel internacional. A continuación, las explicamos.

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Qué es la paridad euro-dólar y por qué es tan importante

La paridad cambiaria, también conocida como monetaria, es una relación que muestra cuántas monedas de una divisa deben entregarse para obtener una unidad de la otra. La más común entre divisas es la del euro frente al dólar, que ahora ha alcanzado la relación 1:1. 

Es decir, desde el pasado mes de julio, cualquier persona o empresa debe entregar un euro para obtener un dólar. Desde la entrada en vigor del euro en 2002, esta situación no se había dado, ya que, por lo general, se entregaba menos cantidad de euros para obtener dólares.

En 2008, el tipo de cambio euro-dólar se situó en 1,56, siendo el momento en el que el euro se encontraba con un valor más caro. Desde entonces, y con más o menos fluctuaciones, el valor del euro se ha reducido con respecto al dólar hasta alcanzar la actual paridad.

¿Por qué se ha alcanzado la paridad euro-dólar?

La paridad euro-dólar en sí misma no dice nada si no atendemos a los antecedentes históricos y, en concreto, a su cotización a lo largo de los últimos años. Es decir, lo que implica esta paridad es que el dólar se ha apreciado con respecto al euro y ha aumentado su valor.

No existe una única razón que explique este encarecimiento de la divisa americana. En realidad, han sido una serie de factores combinados los que han provocado que se alcance tal paridad. Algunos de los más relevantes son.

  • El primero, y quizá el más importante, es que la Reserva Federal ha reaccionado con mayor antelación y de una forma mucho más intensa a la inflación, aumentando tipos de interés antes que el Banco Central Europeo (BCE).
  • Al igual que ocurre con otros aspectos macroeconómicos, la guerra entre Rusia y Ucrania también ha tenido sus consecuencias sobre el tipo de cambio entre ambas divisas. Las sanciones impuestas a Rusia han provocado que muchos países busquen otros proveedores de gas natural y petróleo. Ahí es donde entró Estados Unidos, que, de hecho, ya se convirtió en el principal exportador de gas natural a España.
  • Además, la diferencia de rentabilidades entre la deuda estadounidense y la de otras naciones, sobre todo la alemana, ha provocado que muchos inversores se fijen en el gigante norteamericano. Así, comprar deuda pública alemana a principios de 2022 producía un 0 % de rentabilidad. Mientras que los que adquirían títulos de deuda norteamericana generaban un 1,80 %. Esta circunstancia también aumenta la demanda de dólares y, en consecuencia, encarece el valor de su moneda.

Implicaciones de la paridad euro-dólar para las empresas

Aunque el tipo de cambio entre el euro y el dólar tiene más implicaciones y aristas de las que se cree, lo cierto es que las consecuencias son más visibles en el caso de las compañías que comercian con otros países

Para las empresas que realizan importaciones

Las empresas más perjudicadas por esta paridad son las importadoras. Las apreciaciones del dólar frente al euro hacen que las compras de productos y las contrataciones de servicios con otros países fuera de la eurozona sean más caros, lo que reduce los márgenes empresariales al aumentar el coste de las compañías.

Esto también supone un problema para las personas que visitan Estados Unidos. Cuando se cambian euros por dólares, se entrega una menor cantidad de estos, lo que aumenta el coste general de la visita al país.

Para las empresas exportadoras

Una apreciación del dólar lleva aparejada de manera directa una depreciación del euro en la misma medida. Y esto provoca que las exportaciones sean algo más baratas, lo que beneficia a las empresas exportadoras. De hecho, desde siempre, las depreciaciones son herramientas monetarias que se han utilizado de forma habitual por parte de los bancos centrales para abaratar las exportaciones y así equilibrar la balanza comercial. 

Para el resto de empresas

En realidad, a todas las compañías les afecta, en mayor o menor medida, la apreciación del dólar frente el euro. En un contexto que, además, está marcado por la guerra, afecta a las compras que Europa realiza sobre determinadas materias primas, como algunos metales y piensos para el ganado, que se encarecen.

Hay que tener en cuenta que muchas de estas commodities se emplean como materia prima para la producción de productos. Mención especial merece el petróleo, que se paga en los mercados internacionales en dólares y que es un combustible fósil esencial para el funcionamiento de una economía. Es fundamental en el transporte y en la fabricación de algunos productos como el plástico.

En definitiva, la actual situación de paridad entre el euro y el dólar ha provocado y seguirá acarreando complicaciones para todas las empresas, pero más a las que comercian en el ámbito internacional.


Imágenes | Unsplash.com\Marga Santoso, Unsplash.com\Chris Liverani

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