Empresa

Claudia de la Riva (Nannyfy): “En una situación excepcional fuimos ágiles y vimos una oportunidad”

A pesar de contar con solo dos años de existencia, Nannyfy, que nació como un servicio de nannies o canguros a domicilio, se tuvo que reinvertir a raíz de la pandemia de la COVID-19.

En apenas dos días, Claudia de la Riva y su equipo transformaron un modelo de negocio presencial a uno digital, facilitando contenido en directo adaptado a todas las edades para que las familias que empezaron a teletrabajar tuvieran la tranquilidad de que sus hijos contaban con una persona encargada de que se lo pasaran bien y de que aprendieran. Así es como Nannyfy pasó a convertirse en Nannyfy TV.

Cómo evitar pérdidas en tu empresa diversificando tu negocio principal

Nannyfy nació de una experiencia personal, la maternidad, y la necesidad de disponer de canguros de confianza. ¿Conocer de primera mano el producto o servicio es indispensable a la hora de lanzarse a emprender?

Es útil para poder empatizar con la gente que te va a consumir porque vas a tener que generar esa confianza. Por aquel entonces, yo tenía otra empresa que acabé vendiendo porque quería poner el foco en Nannyfy TV, que por aquel entonces era Nannyfy. Me di cuenta de la importancia de poder contar con alguna aplicación, servicio o plataforma que pudiese ayudarme con lo que yo estaba buscando; un profesional que pudiera estar por mi hija y que lo pasaran bien sin olvidar el componente educativo.

Me puse a investigar el mercado y vi que lo que yo buscaba, que era la agilidad tener a esta persona cuando la necesito, siguiendo el modelo de negocio de los Cabify o Uber, no existía. Nannyfy comenzó ofreciendo servicios puntuales y más recurrentes para todas aquellas familias que necesitan, por ejemplo, a alguien que venga los lunes, miércoles y viernes durante todo el curso escolar y que siempre fuera la misma persona.

Adaptarse con rapidez a los cambios, y hacerlo de manera innovadora, forma parte del ADN de las startups

Hasta diciembre de 2019 nos enfocamos más en ofrecer ese servicio presencial a hoteles, a plataformas de reserva tipo Airbnb y a empresas, ofreciendo un beneficio social enfocado en la conciliación, y que fuera la propia empresa la que lo ofreciera a sus trabajadores, en vez de ticket restaurante o una suscripción a Netflix. En enero de 2020 contactamos con muchísimas empresas y nos dijeron que la idea era súper disruptiva y maravillosa, pero que había una parte burocrática que requería su tiempo.

De repente llegó marzo y tuvimos una avalancha de todas las empresas que habíamos contactado diciéndonos que se habían dado cuenta de que no ofrecían nada a sus empleados que ayudara en la parte de conciliación. También llegó la COVID-19 y se juntaron dos cosas que iban a estar terminantemente prohibidas: los desplazamientos, aunque nuestro servicio sí que se considera esencial, pero las familias tenían miedo al contagio, y la falta de ocio y la instauración del teletrabajo. Viendo la situación, pensamos que era el final del negocio. 

Entonces lo que hicimos fue optimizar los recursos internos y las herramientas que teníamos, esas más de 4.500 nannies por toda España validadas y que además pertenecen a un sector, el de la educación, que estaba sufriendo mucho por el cierre de los colegios. Vimos que estaban súper predispuestas y predispuestos a trabajar. Decidimos ayudar a las familias pero de forma digital y, de paso, digitalizar un sector hiper tradicional como es el del cuidado y el aprendizaje.

Tras el cierre de los colegios, en solo 48 horas creamos una landing page, un calendario de contenidos y una estrategia de comunicación en Instagram. 

Claudia de la Riva, CEO de Nannyfy

¿Cómo lo lograron en solo 48 horas?

En Madrid ya habían cerrado los colegios, aunque todavía no se había implementado toda la parte de teletrabajo. Convoqué una reunión de equipo y decidimos que teníamos que hacer algo si iba a decretarse un confinamiento total. Cada uno expuso su idea de cómo podíamos seguir ofreciendo ese servicio y cómo podíamos seguir monetizándolo. Todos nuestro recursos con respecto a desarrolladores y tecnología son internos, y así todo es mucho más rápido que si contratas estos servicios con proveedores externos.

Nos centramos en la idea en generar actividades y lo lanzamos, no a través de la aplicaciones, que es como funciona ahora, sino a través de la web, de forma bastante rudimentaria. Luego lo fuimos automatizando y, en función de la respuesta que íbamos teniendo, fuimos mejorando el producto. En 48 horas creamos una landing page, los de diseño se pusieron a hacer un calendario, los de contenidos pensaron en las actividades que se podían hacer durante esa semana, los de comunicación, para darle más visibilidad, lo lanzaron en Instagram… Nos pusimos de acuerdo para que el lunes ya se pudieran abrir inscripciones.

En Estados Unidos hemos llegado a un acuerdo con Airbnb Experiences. Nos contactaron porque les gusta mucho el concepto y no tenían socios que les dotaran de contenido infantil.

Claudia de la Riva, CEO de Nannyfy

La plataforma de contenidos educativos Nannyfy TV da acceso a más de 100 actividades online clasificadas según la edad de los niños y niñas, y cuyo contenido lo crean las propias profesionales. ¿Cómo funciona?

Los padres crean un perfil de su hijo o hijos y al acceder aparece el contenido digital en vídeo dividido en cuatro categorías: juega, crea, experimenta y descubre. Todas esas actividades que habíamos hecho durante el confinamiento nos han nutrido del contenido que genera más entusiasmo por parte de los niños. Tenemos a una nanny que hace un vídeo de 9 a 12 minutos de duración apto para la edad del niño, con un control parental, y cuyo acceso es gratuito, aunque existe un límite de visionados.

Para las familias que consumieron las actividades en directo durante el confinamiento de marzo a julio existe una suscripción a los directos, con un precio de 12,99 € al mes por un perfil y 17,99 € si tienen más de uno. Desde la aplicación te aparecen los contenidos como si fuera la programación de televisión, con un tráiler de la nanny. Son aulas virtuales que hemos creado nosotros para un máximo de diez niños por directo. Media hora antes, te llega la notificación de la actividad y, una vez empieza, ves al resto de niños que están apuntados. La gracia es que interactúan entre ellos, socializan y aprenden con la nanny, aunque parezca increíble. En una situación excepcional que creíamos que iba a ser horrible, fuimos ágiles y vimos una oportunidad. 

¿Cuál ha sido la evolución de Nannyfy en estos dos años?

Empezamos siendo tres personas y hoy somos dieciséis. Tenemos más de 35.000 familias registradas y más de 4.500 nannies por toda España validadas, que lo hacemos mediante una serie de filtros: una entrevista que ha acabado digitalizándose, donde pedimos una serie de requisitos, y documentación como referencias contrastadas o certificación de delitos de naturaleza sexual. Cuando el servicio era solo presencial, del total de las nannies registradas solo aprobábamos a un 13%. Ahora los perfiles han cambiado porque buscamos otras habilidades, como saber comunicar. 

En el ámbito de facturación, van a ser aproximadamente 200.000 € desde marzo, y de cara al año que viene la previsión es facturar más de un millón de euros.

¿La digitalización ha permitido que Nannyfy llegue a otros lugares del mundo?

En Estados Unidos hemos llegado a un acuerdo con Airbnb Experiences, que ha lanzado su servicio de experiencias digitales. Nos contactaron porque les gusta mucho el concepto y no tenían socios que les dotaran de contenido infantil. Hemos preparado cinco actividades para ellos y de la facturación que reciben por este servicio, el 80% es para nosotros.

Allí nos contratan desde California hasta Nueva York, y también desde México y Colombia directamente por Nannyfy TV. Sin embargo, tenemos una limitación con los directos que es el cambio de horario, aunque la idea es lanzar en esos países con nannies locales.

También estamos hablando con productoras muy grandes, como Viacom y Rakuten TV, que van a lanzar un canal educativo de Nannyfy.

¿Descarta regresar al modelo de negocio anterior incluso cuando se termine la pandemia o contempla un modelo mixto presencial y digital de nannies-educadoras?

El servicio presencial sigue activo pero sin servicios puntuales. Son familias que requieren el servicio de una nanny durante una duración determinada, como el curso escolar o incluso un fin de semana. Continúan llegando muchas peticiones de esa tipología de servicio aunque nosotros solo ejercemos de intermediarios entre la nanny y la familia, que son los que llegan a un acuerdo sobre la duración y las condiciones.

Imágenes | Cedidas por Nannyfy

Subir