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B2B, B2C, B2B2C, B2G… Guía práctica para no perderse en la tipología de las empresas

Tipología de empresas

Aunque parezca una sopa de letras, especialmente con el surgimiento de los negocios online y el intercambio digital de información y servicios, las siguientes expresiones describen la tipología de las empresas.

Tipología de empresas

 

Los modelos de negocio electrónico

Los negocios offline han sido una fuente de inspiración de las posibilidades de emprender nuevos proyectos en el mundo online. La actividad empresarial tradicional pone en contacto personas o entidades. La actividad digital de las empresas orienta de nuevo ese intercambio. Se emplea la tecnología para facilitarlo y hacerlo más ventajoso para las partes, lo que propicia, adicionalmente, cambios organizativos, de los procesos y de la propia configuración del producto.
 

B2B (Business-To-Business)

Podríamos traducirlo como negocios entre empresas. En este caso, el cliente es otra empresa, pero es habitual que deba prestar mucha atención al cliente final. Por ejemplo, una empresa que se dedique al diseño de centros comerciales tendrá como cliente a otras empresas como las cadenas del sector, un promotor o un constructor, pero nunca debe perder de vista la experiencia del consumidor dentro de ellos.
 

B2C (Business-To-Consumer)

Se trata de negocios que tienen al consumidor como cliente. Ejemplo de ello pueden ser las tiendas online de productos de consumo. Aquí también se incluyen muchos tipos de servicios. Entre ellos encontramos, por poner solamente algunos ejemplos, la banca digital, e-learning o los contenidos audiovisuales dirigidos a particulares.
 

B2B2C (Business-To-Business-To-Consumer)

Se emplea principalmente para referirse a empresas que integran de forma coherente las ofertas de otras empresas dentro de la suya propia. Por ejemplo, ese puede ser el caso de un marketplace o de la creación conjunta de catálogos.

En algunos casos también se usa para designar a los negocios que dirigen sus ofertas tanto a empresas como a consumidores, aunque algunas condiciones o el precio puedan ser diferentes en función de si el cliente es un particular o una empresa.
 

B2G (Business-To-Government)

Aquí encontramos un elemento más de la tipología de las empresas: las que enfocan su actividad a tener a los gobiernos como clientes. Pero, además, estamos hablando de un tipo de intercambio electrónico de información en el que las empresas se relacionan con la Administración. Por ejemplo, hablamos de la presentación de modelos, solicitudes, certificados, etc.
 

B2I (Business-To-Investor)

B2I

Son compañías que dirigen su actividad a la prestación de servicios para inversores. Se basa, fundamentalmente, en un intercambio electrónico de datos e información dirigido al análisis, estandarización, mejora y selección de proyectos de inversión.
 

C2C (Consumer-To-Consumer)

En la tipología de las empresas puede parecer raro encontrar las relaciones entre consumidores. Sin embargo, son uno de los fenómenos empresariales que más ha crecido en los últimos años. Fundamentalmente, se trata de plataformas que facilitan transacciones e intercambio de información entre particulares. Aquí encontramos, por ejemplo, a la mayoría de redes sociales y negocios de la economía colaborativa.
 

B2E (Business-To-Employee)

B2E

Más que un tipo de empresas, representa una clase de relación: la que tienen las empresas con sus empleados. En su formato electrónico puede incluir, por ejemplo, oferta de sus propios productos, programas de beneficios para empleados, formación digital, etc. Lo que sí existen son diferentes tipos de empresas que se orientan a facilitar este tipo de relaciones a través de mecanismos como la puesta en marcha o el mantenimiento de portales para que sus clientes (las empresas) se relacionen con sus trabajadores.
 

C2B (Consumer-To-Business)

Este modelo de negocio electrónico da la vuelta al B2C. En el C2B es el particular el que crea valor para la empresa, pero no en condición de empleado o proveedor, sino como consumidor. Un ejemplo de ello son las empresas dirigidas a prosumidores (productores-consumidores).

Son solamente algunos de los ejemplos más representativos de la tipología de empresas que sirven de testimonio del papel trascendental de la configuración de marcos de relación comercial en el mundo de los negocios del siglo XXI.

Por Gonzalo García Abad.