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10 restaurantes que se han hecho famosos gracias a Instagram

Los #foodies y el #FoodPorn están de moda. Comer rico, bien y, si puede ser con filtros, mejor. La comida se ha convertido en todo un fenómeno en Instagram. Algunos de los restaurantes más consagrados han sabido sumarse a la tendencia, mientras algunos de los clásicos no quieren ni oír hablar de ello. Otro buen puñado de establecimientos se han labrado un nombre por y para Instagram. Estos son diez restaurantes que han conseguido ser trending en Instagram.

 

Goiko Grill y el poder de la hamburguesa

En realidad, es mucho más que bocadillos. Goiko Grill ha sabido utilizar las herramientas de las redes sociales a la perfección. Además de fotografiar sus suculentas hamburguesas, publica fotos de los clientes, hace concursos y ofrece diferentes tipos de contenido. Aunque pasa de los filtros, la estética de las imágenes está cuidada. Sus 94.000 seguidores lo hacen uno de los restaurantes españoles más destacados en Instagram y uno de los que se ha labrado su fama gracias a esta red social.

Rocambolesc, los helados no solo son para el verano

Este establecimiento de Girona basa buena parte de su éxito en Instagram en una gran máquina de helados que parece sacada de Charlie y la fábrica de chocolate. Es un decorado, pero qué más da. Este y una buena dosis de contenido cuidado le han valido para sumar más de 56.000 seguidores. Sus fotos no son cualquier cosa, se las toman (casi) tan en serio como sus helados.

Sala de despiece, un concepto arriesgado

Desde el nombre hasta la carta, todo en este restaurante de Chamberí tiene un punto de riesgo. En Instagram, también ponen toda la carne en el asador. Aunque el local se ha hecho famoso por méritos culinarios propios, su actividad en las redes sociales le ha construido, en poco tiempo, una audiencia considerable.

 

El Celler de Can Roca, ¿es solo marketing?

Vale, tiene tres estrellas Michelin y fue nombrado dos veces mejor restaurante del mundo por la revista Restaurant Magazine. Puede que su éxito no se lo deba a Instagram. Sin embargo, merece la pena nombrarlo porque no hay duda de que han sabido sacarle partido a su marca y a su carta en la red social. Si no, no hubiesen conseguido 225.000 seguidores, convirtiéndose en uno de los restaurantes de España con más presencia en Instagram.

 

Pointier, viviendo su minuto de gloria

Uno de los establecimientos de moda en el centro de Madrid. Su instagram está salpicado de fotos cenitales de sus platos y de los muchos rincones con encanto que tiene el local. Con más de 30.000 seguidores es imposible no salivar viendo su steak tartar, sus croquetas o sus postres caseros. Cuenta con una comunidad animada, que comenta y recomienda cada una de sus publicaciones.

 

Federal Café, una de tostadas de aguacate

Desde la calle Parlament, en Barcelona, el Federal Café ha sabido explotar como nadie el binomio millennial y redes sociales. Empezó como una idea alternativa en 2010 en el barrio de Sant Antoni y ahora es una franquicia con cinco establecimientos. Instagrammers y amantes de lo hipster hacen cola para desayunar, comer y cenar a cualquier hora del día. Sus tartas caseras ayudan casi tanto como sus fotografías a llenar el local día tras día.

 

La Pepita Burger Bar, el poder de lo gourmet

Sus fotos no son demasiado cuidadas. Es más, cualquiera diría que se comportan como un usuario más en las redes sociales, compartiendo incluso memes y vídeos virales y dejando de lado el branding. Sin embargo, en un par de años, han reunido casi 10.000 seguidores en Instagram. Esta hamburguesería gourmet de origen gallego ha sabido sacarle partido a su food truck y a los festivales de verano, consiguiendo abrir ya 10 restaurantes en España.

 

Dirty Bones, por y para Instagram

Y en cuanto a la oferta internacional, empezamos con un restaurante londinense que sabe que a los millennials les gusta salir a cenar, pero, sobre todo, les gusta hacer fotos y mostrarle al mundo que están saliendo a cenar. Así, consciente de que en clientela abundaban los instagrammers, decidió que, con cada servicio, iba a entregar un kit para hacer fotos. Un flash LED, una batería portátil para que el smartphone aguante toda la noche y un trípode triunfan más que los platos en sí.

 

The Summer Cave se sube a la ola

Quien sale a sacar fotos más que a cenar, sabe que un escenario de película importa tanto como lo que se pone en el plato. The Summer Cave abrió sus puertas hace pocos meses en Puglia, Italia. Casi antes de que abriesen su propia cuenta en Instagram ya se habían vuelto un tema de moda en la red social. Los influencers se pelean por una mesa en esta gruta colgada sobre acantilados mediterráneos.

#romanticdinner #beatifulplace #grottapalazzese #ristorantegrottapalazzese #sky #sea #cave

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Pizza Loves Emily, pasión italoamericana

Para terminar, el de Emily Hyland es un caso de éxito de buena comida y buen marketing en redes sociales. Su pizzería con horno de leña de Brooklyn, Nueva York, abrió sus puertas en 2014 sin grandes ambiciones, pero con una cuenta en Instagram y una estrategia clara. Tres años después tiene dos pizzerías (siempre llenas) y más de 47.000 seguidores.

 

The Colony in Brooklyn! 📸: @thetastybabe 🍕🌶🍯

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¿Y por qué Instagram? Vale, no es Facebook, pero tiene unos 700 millones de usuarios nada despreciables y su crecimiento es imparable. Además, los hashtags #food o #foodporn etiquetan más de 100 millones de fotografías. Por último, desde su última gran actualización hace algunos meses, los usuarios podrán reservar mesa a través de Instagram. El secreto, hacerles comer por los ojos.