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Todo lo que necesitas saber para construir una sana relación jefe-empleado

Supone una de las relaciones más importantes en la vida de cualquier persona. Pasamos mucho tiempo desarrollando nuestro trabajo y, seamos jefe o empleado, el ambiente que se cree en ese espacio físico determinará no sólo nuestra forma de trabajar, sino también la manera en que nos sentimos.

Hoy vamos a tratar un importante tema que influye en cualquier empresa. En una encuesta publicada en octubre de 2016 por parte de la Fundació Factor Humà, el 60,5% de los empleados decía que veía a su superior como un jefe pero no como un líder. ¿Cómo podemos trabajar para mejorar las relaciones entre la persona de mayor jerarquía y aquellos que tiene bajo su mando?

 

100% ventajas

Construir una buena relación laboral entre el jefe y los trabajadores sólo nos ofrece ventajas y beneficios.

Buena comunicación. Es clave para poder sacar adelante cualquier proyecto y para el buen devenir de la empresa. La buena comunicación entre jefes y empleados se trabaja desde la confianza que unos han de tener hacia los otros a la hora de hablar sobre cualquier tema.

Ambiente de trabajo positivo. Sinergias positivas frente a negatividad. En cualquier aspecto de la vida, un ambiente sano y feliz ofrece muchas más ventajas. Ahí están los datos para corroborarlo. Según un informe publicado por Idealista en enero de 2016, 9 de cada 10 trabajadores prefiere un buen ambiente laboral frente a otras cuestiones como, por ejemplo, tener un mejor sueldo.

 

Trabajo en equipo. Son reacciones en cadena. La buena comunicación y el ambiente de trabajo favorecen que se pueden establecer sanas relaciones entre todos los trabajadores y que funcionen como un solo hombre en equipo.

Productividad. Lo que nos habla de una consecuencia muy positiva. No se trata sólo de fomentar la felicidad ente los trabajadores (que también). Las buenas relaciones serán claves para trabajar mejor y eso quiere decir ser más rápidos y eficaces a la hora de realizar una tarea. Los resultados de empresa lo agradecerán.

Claves a tener en cuenta

Conseguir una buena relación entre un jefe y sus trabajadores pasa por una serie de cuestiones básicas.

Saber escuchar. Esto afecta a ambas partes. Aprender a escuchar es básico. Ya puede ser un empleado con una idea innovadora para ese proyecto en el que se está trabajando. O bien puede tratarse de un jefe que intenta explicar a sus empleados por qué la empresa se encuentra en una posición difícil… Se aumentará la empatía y el reconocimiento entre ellos.

Cumplir la palabra. Muchas veces, para salir de una situación laboral comprometida se puede caer en el error de prometer contrapartidas que luego no podrán cumplirse. Esto genera desconfianza y será muy difícil que un trabajador vea con buenos ojos a un jefe que le ha mentido. De igual forma, el empleado también ha de cumplir con las obligaciones y tareas que se ha comprometido a llevar a cabo.

 

Implicación. El modelo de autoridad en que un jefe ordena sin dar explicaciones a sus trabajadores no funciona. Es mucho más efectivo implicarles en las tareas pidiendo su opinión y dándole un papel más participativo, que le haga sentirse parte del juego.

Respeto. La base de cualquier relación humana. Todos tenemos malos días y problemas que afectan a nuestra vida personal, pero eso no debe influir en las relaciones laborales. La pérdida del respeto de un jefe a un empleado o viceversa provocará tensiones que podrán ir creciendo hasta llegar a situaciones insostenibles.

Refuerzo positivo. Que una persona haga bien su trabajo es lo normal y para muchos, no debería ser destacable. Pero no está de más felicitar a ese trabajador y reconocer su implicación, su sacrificio, su compromiso… Se sentirá más valorado y, sobre todo, se trata de una forma de dar ejemplo, que abrirá la mente del elogiado a valorar también las buenas acciones de su jefe.

Ayudar. Un buen jefe ha de ser un buen líder. Ello significa que ha de estar ahí para mostrar a sus trabajadores que pueden contar con él cuando le necesiten. Ofrecerles su ayuda y colaboración con asuntos complicados antes de que éstos tengan que pedirla será algo que los trabajadores valoren mucho.

Confianza. Una de las mejores formas de trabajar las relaciones con los empleados se da en el hecho de confiar en ellos y sus capacidades. Hablamos de darles autonomía para que lleven a cabo su trabajo desde su propio criterio, sin tener que “vigilarlos” constantemente.

 

Flexibilidad. Como en muchas de las características que hemos visto, se trata de un camino de ida y vuelta. Un jefe flexible, que da permiso a sus trabajadores cuando éstos necesitan solucionar un tema personal, dará ejemplo y hará que éstos se sientan más motivados para cumplir con sus objetivos.

Confianza, respeto, buena comunicación… los tips básicos para establecer una sana relación laboral repercutirán en una mayor productividad para la empresa y en la fidelización de los trabajadores.

 

Por Noelia Martínez