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Trucos, tretas y artimañas para acabar con el estrés en el trabajo

El estrés no es algo menor. Según datos del INE, el 59% de los españoles sufre estrés laboral. La OMS también nos explica que este problema es la segunda enfermedad laboral más común. Y que, en un muy cercano 2020, el estrés y los problemas emocionales serán la primera causa de las bajas laborales.

Frenar la ansiedad laboral, que puede desembocar en estrés y causarnos problemas más graves, es pues fundamental. Desde aquí apostamos por analizar este problema y dar una serie de pautas para evitar que controle nuestras vidas.

 

Qué nos causa estrés

Es muy importante saber identificar qué tipo de situaciones nos pueden provocar estrés laboral. El reconocimiento es la primera clave para poder luchar contra este problema. Algunas de las causas comunes son:

– Tener un trabajo exigente que obliga a trabajar durante muchas horas o, igual de importante, a invertir demasiada energía.

– Una mala relación con nuestros jefes o nuestros compañeros. No hablamos solo de agrias discusiones, sino también notar falta de confianza por ambas partes.

– La acumulación de tareas frente a la escasez de tiempo para desempeñarlas.

– Enfrentarse a decisiones difíciles.

– Una ineficiente distribución de las responsabilidades y los roles en la empresa.

 

Lo que debemos trabajar frente al estrés es…

Para los expertos, hay una clave básica para lidiar contra el estrés y esta radica en nosotros mismos. Lo importante es la actitud con la que enfrentemos ese escenario de presión.

Por supuesto, siempre existirán esas situaciones difíciles. Eso es algo que nada ni nadie podrá evitar. Pero si queremos impedir que se agraven, nuestra reacción frente a ellas será primordial.

 

Hay una serie de aspectos que, trabajándolos (padezcamos estrés o no), harán nuestra vida laboral más fácil.

Confianza y seguridad. La autoestima es fundamental para cualquier proceso vital. Pero también para nuestro trabajo. Hemos de pensar que si hemos sido elegidos para ese puesto es porque reunimos las características que la empresa buscaba.

– Habilidades profesionales. Puede que nos sintamos agobiados frente a una tarea que no sabemos cómo desempeñar. Para evitarlo, nada mejor que seguir aprendiendo y formándonos. Esto nos ayudará, además, a seguir creciendo a nivel personal.

– Comunicación. Muchos problemas en el trabajo se deben a una falta de comunicación con compañeros o jefes. No nos hacemos entender o ellos no nos explican lo que necesitamos saber. Relacionado con ello, está la asertividad. Es decir, hemos de aprender a decir no.

 

Tips a tener en cuenta frente al estrés

A continuación, una serie de trucos muy prácticos para alejar el estrés para siempre.

– El pensamiento obsesivo que nos lleva a recordar constantemente situaciones desagradables del pasado o a enfocar con temor lo que vendrá en el futuro no nos ayuda en nada. En esta línea, es importante aprender a desconectar. Cuando salgamos del trabajo, hemos de bajar esa “persiana” hasta el siguiente día.

 

– Convertir el estrés en nuestro aliado. Difícil pero no imposible. Hemos de tratar que esa situación estresante se transforme en un estímulo para mejorar en nuestro trabajo. Pensar que podemos con ello y usar el pensamiento positivo es fundamental.

– No ser autoexigentes. Una cosa es ser perfeccionista y otra llevar el nivel de autoexigencia hasta cotas enfermizas. Conocernos a nosotros mismos y saber hasta dónde podemos llegar será clave.

– Planificación. Planificar nuestro tiempo nos ayudará a estructurar el día y evitar sobresaltos y fomentará la tranquilidad en nuestra mente. Además, hemos de aprender a priorizar unas tareas sobre otras y saber cuáles se pueden dejar para otro momento.

Trabajo en equipo. Aprender a delegar y también a pedir ayuda a nuestros compañeros. Sentir que formamos parte de un grupo evitará que la sensación de soledad y angustia.

Orden y equilibrio. Un lugar de trabajo ordenado y limpio fomentará las buenas sensaciones. Ver nuestra mesa despejada nos ayudará a concentrarnos mejor en la tarea.

– Ejercicio y alimentación. Mens sana in corpore sano. Llevar un estilo de vida saludable beneficiará a nuestra mente. Cuidar nuestra alimentación no es sino cuidar la calidad de la “gasolina” que damos a nuestro cuerpo. Igualmente, el ejercicio nos ayuda a sentirnos mejor. Por supuesto, tampoco podemos olvidar la importancia de dormir las horas necesarias.

 

– Identificar qué nos estresa. Como hemos visto, para enfrentarse a un problema como el estrés, es importante saber identificar de dónde viene. Para ello, podemos usar este truco: escribir un diario personal en el que volquemos nuestros sentimientos, sin reservas. Cuando lo leamos después, podremos ver “desde fuera” cuáles son las situaciones nocivas para nosotros y será más sencillo darles solución.

Hobbies. Desconectar, una vez más. Dediquemos tiempo a lo que nos gusta, no nos privemos de ese momento de felicidad que nos pueden dar las actividades que más disfrutamos. De igual forma, aprender a relajarnos o establecer pausas en el trabajo es necesario.

Ser conscientes. El estrés es algo que parece formar parte del día a día de los hombres del siglo XXI. Pero, en lugar de angustiarnos y dejar que nos enferme, hemos de aprender a reaccionar ante él con seguridad y enfocarlo de manera positiva. Así lograremos encontrar el equilibrio y, ¡oh, sorpresa!, no solo seremos más felices, sino también más productivos.

 

Por Noelia Martínez