Acciones de marketing online sencillas pero efectivas
12 enero, 2017
Todas las claves para perder el miedo a hablar en público
16 enero, 2017

Pentagrom o cómo aprender música de forma fácil y divertida

Para cada nota que toques o cantes, Pentagrom te da feedback visual en tiempo real. La app te muestra qué nota estás tocando, cómo se llama, y cómo se escribe en un pentagrama. Gracias a su tecnología patentado, puedes ajustar el display a cualquier armadura de tonalidad, de manera que el feedback visual mostrará las notas escritas en su lugar adecuado para cada caso.

Hablamos con Jaime Iglesias, músico inventor de Pentagrom y fundador inicial, y nos cuenta cómo fueron sus inicios.

Jaime Iglesias y Lola Garralda, Pentagrom

¿Qué o quién inspiró a montar una empresa como Pentagrom? ¿De dónde viene ese primer impulso?

Cuando me fui a estudiar jazz a Berklee College of Music (Boston) yo ya llevaba más de 10 años tocando la guitarra, pero nunca le había dado importancia a aprender solfeo bien del todo. No había aprendido de pequeño, me costaba mucho y, como tantos otros, creía que no me hacía falta. Pero llegué a Berklee y me di cuenta de mi error: todos mis compañeros sabían leer y escribir perfectamente y yo me quedaba atrás. Lo pasé fatal. Lo que más quería en el mundo era ser músico y resulta que por mi dejadez me iba a quedar fuera. Me obsesioné con encontrar una manera de acelerar mi aprendizaje. Me estudié todos los métodos, todas las herramientas, pero ninguna daba una solución adecuada a mi gran problema: ¿cómo conectar en mi cabeza el oído, la partitura y el instrumento? Si no existía la herramienta que estaba buscando, me la iba a tener que inventar.

Cuéntanos, ¿qué es Pentagrom?

Pentagrom ha evolucionado mucho desde su origen. Actualmente, es una app que te “escucha” tocar o cantar, y te da feedback visual y auditivo en tiempo real de las notas que vas tocando/cantando, mostrándote qué notas son y cómo se escriben en el pentagrama. Al ser en tiempo real, aprendes por asociación en vez de sólo por repetición.

Esta app es la tercera vuelta que le damos al concepto, pero la base es la misma (la integración visual de los dos grandes sistemas de solfeo, el Do Movil y el Do Fijo).

¿Cómo fueron los inicios? ¿Con qué sorpresas os encontraste?

Tras conseguir la patente, nos lanzamos a buscar financiación para fabricar un teclado hardware con la forma de Pentagrom. Era plena crisis, nosotros no teníamos ni idea de lo difícil que es el mundo hardware, y acabamos desistiendo. Nos sorprendió mucho la aversión al riesgo que encontramos. Aunque había interés en la idea, nadie quería apostar por algo nuevo. Fue duro.

Lo bueno es que esa experiencia nos obligó a considerar convertir la idea en software, ¡y menos mal! Nos ha ido muchísimo mejor. Si vas a emprender no debe darte miedo cambiar cosas de tu idea original, porque va a ser no sólo necesario sino inevitable.

¿Hubo gente a vuestro alrededor qué pensó que era una locura?

Que fuese una locura no, pero que fuese muy difícil, sí. Te sorprendería la de gente que hay a la que le da rabia que simplemente tengas la ambición de conseguir cambiar cómo se hace algo.

¿Cuál ha sido la mayor satisfacción qué os ha reportado?

Ha habido muchas… Ganar premios siempre da subidón, por ejemplo, como el que ganamos este verano en el SEK Lab, la aceleradora de startups de ed-tech (tecnología aplicada a la educación) de la Institución SEK. Pero lo que más nos hace seguir son los mensajes que nos llegan todos los días de usuarios encantados con Pentagrom, contándonos lo útil que les parece y lo mucho que les está sirviendo. Eso es lo que realmente importa.

¿Nos contarías alguna anécdota interesante de la trayectoria de Pentagrom?

Una vez, en un concurso al que nos presentamos en Berlín, después de presentar se nos acercó un chico suizo que nos enseñó un instrumento que había fabricado que aunque era diferente, había buscado lo mismo que Pentagrom. Estaba muy impresionado.

No es la primera vez que damos con proyectos que han intentado lo mismo que nosotros: lograr un interfaz tan intuitivo que no haya que saber música para poder tocar las notas de una partitura a primera vista. La idea es sencilla, pero ni te imaginas la de intentos fallidos que ha habido! Hemos luchado contra patentes de todo el mundo con aproximaciones parecidas, algunas que datan de hace 100 años.

¿Qué relevancia ha tenido el uso de redes sociales a la hora de dar a conocer el producto/empresa?

¡Toda! Gracias Fb, gracias Twitter, gracias LinkedIn, gracias YouTube… No me puedo ni imaginar cómo habría sido sin ellos. Las RRSS son una de las razones por las que la gente se anima a hacer una startup. Son imprescindibles.

Una ventaja y una desventaja de ser emprendedor.

Una ventaja es que aprendes a ser una navaja suiza, a tener recursos en la manga para cualquier situación.

Una desventaja es la inestabilidad, angustia e incertidumbre constantes.

¿Cómo veis el futuro?

Vemos un futuro en el que Pentagrom sea para la música una herramienta tan básica como la calculadora para las  matemáticas.

¿Qué consejos le darías a alguien que quiere montar una empresa?

Que lo haga, por supuesto y sin dudarlo, pero sólo si está lo suficientemente seguro de su idea como para soportar una maratón de sprints por el desierto, porque eso es lo que va a ser.