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28 noviembre, 2016
Una nueva perspectiva sobre la motivación
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Stay hungry, stay foolish… Las frases que nos siguen inspirando

Citas hay para todos los gustos. Épicas, cursis, motivadoras, duras, graciosas y hasta con faltas de ortografía. Nos gustan porque ponen en pocas – o muchas – palabras esa idea que lleva tanto tiempo en nuestra cabeza sin poder expresarse.

Las frases con fuerza llevan muchos años de moda. Desde que en los 70 se llevaba colgar en la pared una foto de Chaplin con una cita sobreimpresa hasta la edad dorada de los memes. Hoy en día, ocupan muros de Facebook en ingeniosos formatos y siguen haciéndonos reír y llorar, inspirándonos y alentándonos. Algunas han incluso alcanzado un nivel superior y son repetidas a los cuatro vientos para motivar a la especie humana. Pero, ¿quién las dijo? ¿Cuál es su significado? ¿Por qué siguen resonando años después?

“Todo parece imposible hasta que se hace”

Cuando alguien se pasa 30 años en la cárcel y aún tiene tiempo de darle al mundo una lección de humildad y perseverancia, se merece ser escuchado. La frase ha sido atribuida a Nelson Mandela, aunque ***quizá no la haya dicho*** http://quoteinvestigator.com/2016/01/05/done/ nunca. Aparece citada en un periódico australiano en 2001 y también en la película Invictus, de 2013. Así que, fuese cual fuese su origen, parece ya difícil separarla de la historia del expresidente sudafricano.

Con un simpleIt always seems impossible until is done” que parece de perogrullo, Mandela resume todos esos “no te rindas”, “no pierdas el ánimo” y “sigue intentándolo” que nos repetimos a nosotros mismos día sí y día también. Si a él le hubiese parecido imposible, el mundo hoy sería un lugar peor.

“La vida es un 10% lo que sucede y un 90% cómo reaccionamos ante ello”

Puede que sea una de las frases más repetidas, pero pocos saben que pertenece a un cura de Texas que se convirtió en escritor y locutor de radio, ***Charles R. Swindoll***. Y aquí su autoría sí está comprobada. La cita pertenece a un fragmento mucho más largo en el que este pastor de 81 años habla de la importancia de nuestras decisiones y de cómo no se puede cambiar el pasado. De cómo la actitud es más importante que el fracaso o el éxito.

En un mundo que parece solo mirar al futuro, basta frenarse y echar un ojo a nuestro pasado para darle la razón a Swindoll. Las circunstancias no las podemos cambiar, ni ahora ni nunca. Lo único que podemos hacer diferente es cómo nos enfrentamos a ellas.

“Stay hungry. Stay foolish”

Está en inglés, pero así es como ha dado la vuelta al mundo. La cita es de uno de los gurús de nuestro tiempo, Steve Jobs. O más bien de la contraportada de una revista llamada The Whole Earth Catalogue que Jobs nombró al final de su famosísimo discurso en la universidad de Stanford en 2005. El cofundador de Apple no quería que pasásemos hambre. Su “hungry” significa mucho más que eso. Insaciable, insatisfecho, inconformista. Su “foolish” tampoco quiere decir tonto. Jobs pedía a los estudiantes de Stanford que mantuviesen la ilusión de un niño, que se atreviesen a decir cosas que nadie decía, que se lanzasen al vacío sin miedo a caer.

Es fácil decir eso cuando te sientas en la cima, cuando has cambiado el mundo. ¿O no? Mucho más fácil sería decir que todo se consigue trabajando duro por el camino marcado. Las palabras de Jobs no dejan de ser valientes. Y por ello siguen inspirando a miles de personas.

“Si puedes soñarlo, puedes hacerlo”

Una de las frases más explotadas por el marketing inspiracional. Se le atribuye a Walt Disney, aunque parece ser que quien la dijo fue un empleado de la compañía llamado Tom Fitzgerald allá por 1980. Fuese quien fuese, seguro que tenía mucha imaginación. Así es más sencillo soñar con lo que quieres (y puedes) hacer.

La falta de inspiración lastra a muchas personas de espíritu emprendedor. Pero desde la compañía que dio vida al cangrejo Sebastián o a Timón y Pumba nos recuerdan que, si consigues tener un sueño, estás mucho más cerca de alcanzarlo.

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“La sangre se hereda y la virtud se aquista”

“Y la virtud vale por sí sola lo que la sangre no vale”. La frase no es muy conocida, pero es que en un lugar de la Mancha también había un filósofo de esos de de lanza en astillero. ***El Quijote*** está plagado de frases épicas como esta, frases en las que Cervantes recogía el pensar de una época, la pasada, para inspirar a otra, la futura.

Aunque el mundo haya cambiado un buen trozo desde entonces, el manco de Lepanto sigue recordándonos que no importa de dónde vengamos, siempre podemos trabajar para conseguir lo que buscamos. Para llegar adonde queramos. Lo de la virtud y la sangre le da a esta frase un aspecto viejuno y un tanto trasnochado. Pero así era aquel que no dudaba en luchar contra molinos para defender los sueños del mundo del futuro.

“El riesgo más grande es no tomar ninguno”

Tras un breve paso por la Castilla del siglo XVI, volvamos al presente, junto a otro personaje de esos que luchan por inspirar a las generaciones futuras. La frase de Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, no tiene demasiado sentido sin su segunda parte. “En un mundo que está cambiando tan rápido, la única estrategia que está garantizada a fracasar es no tomar riesgos”.

Al rey de ***Sillicon Valley*** se le acumulan las citas motivadoras, por eso tiene millones de oídos escuchándole. Zuckerberg le pide al mundo un paso más: no te arriesgues una vez, arriésgate muchas. Y rápido. El planeta está cambiando y no quieres perder el hilo.

“El secreto del éxito es empezar”

Parece una tontería, pero en el reino de la procrastinación no está de mal recordarlo. Sobre todo, si lo dice Thomas Alva Edison, que empezó, acabó y patentó más de un millar de proyectos a lo largo de su vida. Sin este inventor estadounidense, que empezó su carrera sentado delante de un telégrafo, el mundo moderno no sería lo que es. Aunque no está claro cuántas ideas se le ocurrieron originalmente, Edison contribuyó al desarrollo de la energía eléctrica y la luz, el teléfono, la radio y el cine. Casi nada. Y aun así nos recuerda lo más básico. Nada se puede acabar si no se ha empezado antes. O como dice el refranero popular español “el empezar es el comienzo del acabar”.

Así que ya sabes, puede parecer imposible, pero solo tienes que soñarlo y empezarlo para que un día se convierta en realidad. Toma riesgos y no dejes de pensar como un niño, porque no dependes de lo que pase a tu alrededor, sino de la virtud con la que sepas reaccionar.

Juan F. Samaniego